Marcos siempre pensaba que nunca tenía suerte

que era un auténtico desastre,

Y que no servía para nada..

Pero una preciosa tarde de otoño, iba paseando, y se dio cuenta de no era así

Se dio cuenta de que tenía al lado siempre a una de las cosas que más quería, y que le apoyaban siempre

La otra, también estaba siempre con él para todo

Que cuando podía, ayudaba a los que más lo necesitan

Y se dio cuenta de ue este mundo no esta tan mal como pensó al principio

Y que definitivamente tenía que disfrutar la vida al máximo y tomárselo todo con buen humor

Cuando esta tarde acabó,se sintió bien consigo mismo, y a partir de ese momento, no volvió a ser el mismo de siempre